Consejos para que los niños puedan disfrutar de un baño seguro

Con la llegada de las vacaciones escolares se ha abierto de lleno la temporada de piscinas, y es un buen momento para recordar algunos consejos básicos para poder disfrutar de un baño seguro y divertido y evitar sustos.

El año pasado murieron 32 menores en entornos acuáticos, 7 de ellos en Cataluña, y el sábado pasado, desgraciadamente, se registraba otra víctima, en este caso un niño de 6 años que murió ahogado en la piscina municipal de Tàrrega. Para intentar reducir esta cifra, Grau-Juan, una empresa de piscinas de Mallorca, ha creado un decálogo para que los más pequeños tengan en cuenta las recomendaciones para disfrutar del baño con seguridad.

No debemos olvidar que un menor puede ahogarse con sólo 20 centímetros de agua, en menos de dos minutos, por lo que es recomendable recordar estas pautas antes de cada inmersión:

Los niños deben bañarse siempre acompañados de un adulto.

Hasta que naden muy correctamente, es necesario que los niños lleven un chaleco homologada.

Antes de iniciar el baño hay que pasar por la ducha; y luego entrar poco a poco en el agua para minimizar los cambios de temperatura.

Cuando sepan tirarse de cabeza al agua, hay que recordar que siempre deben hacerlo desde la parte más profunda de la piscina.

No se debe correr cerca de los bordillos y toboganes porque resbalan.

Antes de salir de la piscina hay que recoger los juguetes, para evitar que otros niños quieran cogerlas y caigan al agua.

Si se detecta una situación de peligro de algún niño, hay que avisar rápidamente al adulto o socorrista que esté más cerca.

Hay que proteger a los niños del sol con crema solar, gorra y gafas de sol.

Cuando se acaba el tiempo de baño es importante que la valla o la cubierta de acceso al agua quede cerrada. Sólo las han de manipular los adultos.

Enseñarles a nadar bien es la manera de asegurar ratos de diversión y sin peligro.

Aparte de este niño que comentábamos de Tàrrega, en los primeros cinco meses del año, en todo el Estado se han contabilizado 5 muertes de menores en espacios acuáticos. Los cinco menores tenían entre 11 y 17 años y murieron en varias localizaciones (playa, salto de agua, pantano, río y playa, respectivamente).

Hay que recordar que un 53% de los incidentes en menores de 10 años en espacios acuáticos registrados entre los años 2013 y 2017, fueron en piscinas. En la prevención del ahogamiento y especialmente en los niños, se han de articular diversas «capas de protección»: supervisión adulta; utilización de accesorios de piscinas en Mallorca como barreras de acceso al agua; dispositivos de flotación homologados; enseñanza de habilidades acuáticas; aprendizaje de la RCP por los cuidadores, etc., de manera que se consigan reducir al mínimo los incidentes y, en su defecto, poder detectarlos e intervenir a tiempo.

No debemos olvidar que la vigilancia continua es la medida más eficaz. Hacer una ‘supervisión al tacto’ -que el niño esté siempre al alcance de la mano- y organizar turnos de vigilancia entre los adultos son dos buenas medidas de prevención para que un descuido no cause un incidente en la piscina.