¿Qué requisitos deben darse en España para que prospere una moción de censura al gobierno central?

En la actualidad, ver un informativo de cualquier cadena de televisión de nuestro país nos hace pensar en Bill Murray y la película “El día de la marmota”: día tras día asistimos a una sucesión de noticias relacionadas con casos de corrupción política de todos los partidos del hemiciclo.

Muchos de esos casos de corrupción están afectando gravemente al gobierno central, algo que vuelve a situar en el centro del debate público una herramienta parlamentaria tan relevante como excepcional: la moción de censura

En momentos en los que el gobierno de Pedro Sánchez atraviesa una situación de desgaste político entre discrepancias parlamentarias, pérdida de apoyos y la aparición de presuntos y no presuntos casos de corrupción, es habitual que surja la pregunta de si existe una alternativa institucional para provocar un cambio de Ejecutivo sin necesidad de convocar elecciones generales.

En España, la respuesta la encontramos en la moción de censura, un mecanismo al que ya se ha recurrido en más de una ocasión en nuestro país y del que queremos hablarte en este nuevo artículo de Softly.

Requisitos para que prospere una moción de censura

La moción de censura es un mecanismo previsto en la Constitución de 1978 que permite al Congreso de los Diputados retirar la confianza al Gobierno y sustituirlo por otro. 

Sin embargo, no se trata de una herramienta sencilla de activar ni de aprobar. El modelo español fue diseñado precisamente para garantizar la estabilidad institucional y evitar crisis gubernamentales recurrentes.

Para que una moción de censura tenga éxito en España deben cumplirse una serie de condiciones constitucionales muy concretas:

    • Debe ser presentada por, al menos, una décima parte de los diputados del Congreso. Actualmente, esto supone un mínimo de 35 parlamentarios.
    • Debe incluir obligatoriamente un candidato alternativo a la presidencia del gobierno central. Este aspecto convierte a la moción española en una denominada “moción de censura constructiva”: no basta con censurar al Ejecutivo existente, sino que también es necesario ofrecer una alternativa de gobierno viable.
    • Debe transcurrir un plazo mínimo de cinco días desde su presentación hasta su votación. Durante los dos primeros días pueden registrarse mociones alternativas.
    • La aprobación requiere mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. Esto significa obtener al menos 176 votos favorables de los 350 escaños que componen la Cámara Baja.
    • La votación corresponde exclusivamente al Congreso. El Senado no participa en este procedimiento.
    • Si la moción fracasa, los diputados que la han promovido no pueden presentar otra durante el mismo periodo de sesiones.

Si la moción de censura obtiene la mayoría absoluta necesaria, el Gobierno queda automáticamente obligado a presentar su dimisión y el candidato incluido en la propuesta se considera investido presidente del Gobierno sin necesidad de celebrar una nueva sesión de investidura.

Las mociones de censura en la democracia española

A pesar de la relevancia política de esta figura, las mociones de censura han sido poco frecuentes en la historia democrática reciente de España.

– La primera tuvo lugar en 1980, cuando el PSOE presentó una moción contra el gobierno de Adolfo Suárez. El candidato alternativo fue Felipe González, pero la iniciativa no logró los apoyos necesarios.

– Posteriormente, en 1987, Alianza Popular promovió una moción contra el ejecutivo de Felipe González, proponiendo como candidato a Antonio Hernández Mancha. Tampoco prosperó.

– Hubo que esperar hasta 2017 para que se produjera otra contra Mariano Rajoy que no prosperó. Sin embargo, en 2018 tuvo lugar la única moción de censura exitosa de la democracia española. Tras la sentencia del caso Gürtel, el PSOE registró una moción contra el Gobierno de Mariano Rajoy con Pedro Sánchez como candidato alternativo. La iniciativa obtuvo la mayoría absoluta requerida y provocó un cambio de Gobierno sin necesidad de elecciones generales.

– Más recientemente, Vox promovió dos mociones de censura contra Pedro Sánchez, una en 2020 con Santiago Abascal como candidato y otra en 2023 encabezada por Ramón Tamames. Ninguna de las dos consiguió reunir los apoyos suficientes para prosperar.

Una herramienta constitucional ligada a la aritmética parlamentaria

La experiencia demuestra que las mociones de censura no dependen únicamente de la existencia de una crisis política o de un desgaste del gobierno central. Incluso en contextos marcados por investigaciones judiciales, polémicas o acusaciones de corrupción, el factor decisivo sigue siendo la capacidad de reunir una mayoría absoluta en el Congreso y presentar una alternativa de gobierno capaz de aglutinar apoyos.

Por ello, en el escenario político actual, cualquier debate sobre una posible moción de censura debe analizarse no solo desde la perspectiva de la situación del Ejecutivo, sino también desde la aritmética parlamentaria que caracteriza al Congreso de los Diputados. 

En última instancia, la Constitución española convierte esta herramienta en un mecanismo de sustitución de gobiernos, no simplemente de protesta política, garantizando así que cualquier cambio de gobierno vaya acompañado de una mayoría parlamentaria capaz de sostenerlo.