¿Qué es una contractura?

¿Quién puede decir que nunca ha sufrido una contractura? Son molestas, incómodas y muchas veces dolorosas. Un problema habitual en deportistas, pero también en personas sedentarias, mayores o que se encuentran bajo mucho estrés. Pero, ¿qué es una contractura? ¡Te lo explicamos en el siguiente post!

Como su propio nombre indica, estamos ante la contracción continua de un músculo de forma sostenida en el tiempo. No hay que decir que estamos hablando un problema totalmente involuntario que provoca una constante tensión en la musculatura de nuestro cuerpo.

Contractura en la espalda

Cualquier músculo se contrae y se distiende. El inconveniente aparece cuando una zona del vasto muscular no se consigue relajar, permaneciendo contraída. Algunas de las consecuencias que se derivan de este hecho tienen que ver con que a zona se vuelve más dura e hinchada, notándose un abultamiento al tacto que recibe el nombre de nudo.

Hay que saber que una contractura no puede ser catalogada como lesión grave, aunque sí que resulta tremendamente molesta, llegando a ser incapacitante para llevar a cabo nuestra actividad o rutina normal y sin dolor.

Para poder revertir esta situación, lo más conveniente es ponerse en mano de un especialista en fisioterapia que pueda ayudarnos a iniciar una recuperación en condiciones. Lo más habitual es que sea de entre una y dos semanas, aunque todo dependerá de la gravedad de la misma.

Consejos contractura espalda

Tipos de contracturas musculares

Ahora que ya sabes qué es una contractura, es momento de explicar los tipos que existen. Básicamente son tres tipos los que tenemos:

  • Contracturas por esfuerzo: Son aquellas que se generan al realizar cualquier ejercicio físico elevado, ya sea por la dureza o por la falta de entrenamiento. Esta situación obliga al organismo a producir unas sustancias llamadas metabolitos y, posteriormente, al ser incapaz de depurarlas se acumulan, provocando inflamación y dolor.
  • Contracturas posteriores al esfuerzo: En este caso, la lesión se genera por la incapacidad del músculo para volver a su estado de reposo tras el ejercicio intenso.
  • Contracturas residuales: Son las que tienen lugar tras una lesión grave, como pueden ser roturas de fibras, esguinces o traumatismos fuertes. Durante este inconveniente, la musculatura tiene a contraerse como mecanismo de protección, pero que, una vez subsanada la lesión principal, no es capaz de volver a su estado distendido.